Los instrumentos
de percusión, son sin duda, los más antiguos que se conocen,
los sonidos se originan al ser golpeados o agitados.
El propio cuerpo puede convertirse en instrumento o proyectarse con baquetas
y mazos arrancando los sonidos de forma natural como forma de expresión
y comunicación.
La variedad de timbres crea ritmos ancestrales que se prolongan en el
espacio y en el tiempo, poniéndonos en contacto con nuestro pasado
más remoto, permitiéndonos una fusión perfecta y
armónica con nuestros más primitivos instintos.